Con la temporada de graduaciones a la vuelta de la esquina, los comerciantes del Centro Histórico están disfrutando de un auge en sus ventas. Cada año, la cantidad de estudiantes que celebran este gran logro sigue aumentando, y eso se refleja directamente en el bolsillo de los vendedores locales. Miguel Ángel Caballero Barajas compartió que, con cada nuevo ciclo escolar, las tiendas de ropa, zapatos, regalos y joyerías experimentan un notable incremento en sus ingresos.
En un tono optimista, Caballero Barajas mencionó que –afortunadamente– las ventas han seguido una tendencia ascendente año tras año, excepto durante el desafiante período de la pandemia. A pesar de los altibajos económicos, la demanda en estas tiendas sigue siendo fuerte.

El tema de la joyería merece una mención especial. Aunque el precio del oro puede ser intimidante, siempre existe la opción de la plata, que es más accesible –pero igualmente elegante y de alta calidad–.
En épocas anteriores, el selenio –un metal muy económico– fue popular, pero la preferencia del público ha llevado a que la plata y eventualmente el oro se conviertan en los materiales más solicitados. Aunque el selenio sigue estando disponible, su demanda es mínima en comparación.
Un detalle curioso y encantador es la popularidad de los anillos de graduación, no solo entre los universitarios, sino incluso entre los niños de preescolar. Sí, has leído bien, ¡los pequeñitos que terminan su primera etapa escolar también quieren su anillo de graduación!
Sin embargo, el impacto de las graduaciones va más allá de las tiendas de joyería y ropa. Los salones de eventos en el Centro Histórico y en toda la ciudad ven un aumento en las reservas. Además, los hoteles se llenan con familiares que no quieren perderse la ceremonia de sus seres queridos.
De hecho, incluso los salones de belleza están más ocupados, ya que las mamás y otros invitados desean lucir impecables en estas ocasiones tan especiales. No podemos olvidar los mercados locales –como el mercado Juárez–, donde la venta de artículos también se dispara.
La temporada de graduaciones es una época dorada para muchos negocios locales. Desde la venta de anillos hasta los servicios de belleza, la comunidad se prepara para celebrar los logros académicos de miles de estudiantes, haciendo que el Centro Histórico vibre con emoción y actividad comercial.






