La noche de este viernes decenas de elementos de la Guardia Estatal arribaron en varias camionetas a la Clínica Jireh Matamoros para auxiliar a representantes de COFEPRIS y trabajadores de IPC a clausurar el lugar donde decenas de personas se han rehabilitado y encontrado una oportunidad de vida.

Jesús Ignacio, mejor conocido como “El Chiquilin” de la Patrulla Espiritual con la cabeza agachada y solicitó a través de su página oficial a la gobernadora se tentará el corazón y no cerrará la clínica, pues ahí hay más de 100 personas que están teniendo una segunda oportunidad de vida, cosa que nadie había hecho por ellos y al cerrar tendrían que regresar a las calles e interrumpir su proceso de rehabilitación por ellos que están pasando en estos momentos.

Por su parte, el Padrino Alexis y la Madrina Sandra conversaban con reporteros que junto con ciudadanas y ciudadanos que apoyan esta gran causa explicaban que no podían cerrar y dejar a los “tazos dorados” en la calle, pues esa es su casa y ha sido su casa desde hace varios meses que fueron rescatados de las calles.

Se desconoce a ciencia cierta que fue lo que motivó al gobierno de la gobernadora morenista para decidir cerrar esa clínica del Ejido Matamoros en Tijuana, donde decenas de hombres y mujeres que habían caído en las drogas y el alcohol habían perdido a su familia y hasta que hoy fueron recatados por la “Patrulla Espiritual” el gobierno voltea a verlos pero para regresarlos a las calles a que deambulen, se dirigen, representen un riesgo para las familias y vuelvan a la vida que no es vida.






