Con su triciclo y su olla de aluminio llena de tacos al vapor y de harina alimento a grandes y chicos durante muchos años en la plaza de la colonia Aquiles Serdán, frente a lo que fue el Penal 1 en Reynosa.
Sus clientes se dirigían a él por su nombre Ramón y por su apodo “Güero” para solicitarle una orden de tacos o más. La amabilidad y sencillez con la que atendía parejo le permitió ganarse el corazón, la confianza y el precio no solo de los habitantes del sector, también de otras colonias que llegaban hasta la plaza por sus tacos.
Ese “Güero Tacos” amable, servicial y apreciado por muchos el día miércoles partió de este mundo terrenal a consecuencia de un paro cardiaco y a pesar de que su familia hizo todo lo posible por salvarlo trasladándolo al Hospital Santander ya nada se pudo hacer, se fue dejando a muchos sorprendidos y tristes.
Hoy, la colonia está de luto porque se ha ido un icono del barrio, ese que a las 4 de la mañana ya estaba prendiendo el carbón para mantener los tacos calientitos para cuando llegara el primer cliente por su desayuno, ahora…ahora no habrá “Güero” que les sirva los famosos tacos de la plaza.






