Tras las intensas lluvias registradas en Matamoros, volvió a quedar en evidencia uno de los problemas históricos de la ciudad: la falta de infraestructura pluvial eficiente y la ausencia de seguimiento a proyectos que durante años han sido anunciados, pero que permanecen archivados mientras miles de familias siguen enfrentando inundaciones cada temporada de tormentas.

Colonias como Buenavista, San Francisco, Plan de Ayutla y amplios sectores del poniente y oriente de la ciudad registraron severos encharcamientos luego de apenas unas horas de lluvia. Calles intransitables, vehículos varados, fallas en semáforos y zonas completamente anegadas confirmaron nuevamente que el sistema de drenaje actual resulta insuficiente ante precipitaciones cada vez más intensas.
El presidente de la Fundación Conservación y Protección del Tigre A.C., Carlos González Roiz, recordó que desde hace tiempo existen propuestas técnicas para mejorar el desfogue pluvial de Matamoros, entre ellas la construcción de un dren paralelo al dren Principal, conectado al dren del Mar y posteriormente a la Laguna Madre. Sin embargo, estos proyectos siguen sin ejecutarse pese a las constantes contingencias.

De acuerdo con la propuesta, sectores bajos como las colonias San Francisco y Buenavista podrían canalizar más rápidamente el agua hacia el río Bravo, evitando que permanezca acumulada durante horas o incluso días. Además, la reactivación de la laguna La Palangana permitiría captar grandes volúmenes de agua provenientes de decenas de colonias del oriente de la ciudad, funcionando como vaso regulador natural.
Aunado a ello, especialistas y ciudadanos han señalado durante años la falta de mantenimiento en drenes, canales y alcantarillas, muchos de ellos saturados de basura y maleza. Aunque las autoridades suelen exhortar a la población a no tirar desechos en la vía pública, vecinos consideran que también existe una responsabilidad oficial por no ampliar ni modernizar una infraestructura que claramente ya fue rebasada por el crecimiento urbano.

Las lluvias de este miércoles, que dejaron acumulados de hasta 2.5 pulgadas en pocas horas, volvieron a encender las alarmas justo cuando está por iniciar formalmente la temporada de huracanes. Para muchos ciudadanos, el problema ya no es solamente la intensidad de las tormentas, sino la falta de obras preventivas que permitan a Matamoros enfrentar fenómenos meteorológicos sin colapsar cada vez que cae una fuerte lluvia.






