De Reynosa procedente lo paró la migración, le pidió sus documentos le dijo, ¿de donde vienes y para dónde vas?, lo pasaron a revisión y se puso nervioso cuando los agentes caninos olfateaban el camión en el que transportaba cajas con brócoli y ya no pudo contestar al resecarse la garganta.
Los Agentes de Aduanas y Protección Fronteriza conocidos por sus siglas en inglés (CPB) lo pasaron a una revisión más minuciosa y oh sorpresa como dijeron las monjitas del corrido de los Tucanes de Tijuana, no era leche en polvo, era polvo con las características de la cocaína que era transportada entre las cajas de brócoli en paquetes con cinta canela.
El conductor del camión, las cajas de brócoli y la droga quedaron a disposición de la autoridad para una mayor investigación y sancionar al conductor de la unidad.






