En un lamentable y trágico suceso ocurrido en Ciudad Victoria, un elemento de la Guardia Estatal aparentemente se quedó dormido al volante, provocando un atropellamiento masivo que dejó a varias personas de la tercera edad gravemente heridas. El incidente tuvo lugar en la concurrida intersección de las calles Mier y Terán (19) entre Alberto Carrera Torres e Ignacio Aldama, en pleno centro de la ciudad.
Los hechos:atropellamiento masivo que dejó a varias personas de la tercera edad gravemente heridas: sucedieron cuando una unidad oficial de la Guardia Estatal, una camioneta RAM identificada con el número 1835, se subió descontroladamente a la banqueta fuera de una unidad deportiva. En su trayectoria, el vehículo embistió a un grupo de ancianos provenientes de la frontera del estado, causando lesiones severas que requirieron atención médica de urgencia.

Los testigos en la zona, alarmados por el accidente, y los propios uniformados que presenciaron el evento, se apresuraron a llamar al número de emergencias 911. La solicitud urgente de asistencia movilizó a cuatro unidades de paramédicos del Centro Regulador de Urgencias, Cruz Roja Mexicana y Protección Civil, quienes llegaron al lugar en cuestión de minutos.
El equipo de emergencias trabajó de forma conjunta para evaluar y estabilizar a los heridos. Se identificaron seis personas con fracturas y otras lesiones graves, por lo que fueron trasladadas de inmediato a diferentes hospitales locales para recibir atención especializada. Los relatos de testigos indicaron que el oficial responsable del vehículo descendió asustado de la unidad, confesando entre nervios y shock que se había quedado dormido mientras manejaba.

Las autoridades de Seguridad Pública, junto con los peritos designados, procedieron a investigar el incidente basándose en las declaraciones y pruebas disponibles. La comunidad se mantiene consternada y demanda que se tomen medidas para prevenir futuros accidentes por fatigamiento de los agentes que se encargan de la seguridad pública.
Este suceso pone sobre la mesa la necesidad urgente de revisar y reforzar los protocolos de descanso y manejo responsable entre los elementos de las fuerzas de seguridad, para evitar que se repitan hechos tan lamentables que ponen en riesgo vidas inocentes.

El caso sigue en investigación y las autoridades prometen un seguimiento exhaustivo para determinar las responsabilidades correspondientes y establecer medidas preventivas necesarias. Mientras tanto, la solidaridad y el apoyo de la comunidad se vuelcan hacia las víctimas y sus familias en estos momentos de incertidumbre y dolor.






