El tramo Palo Blanco de la carretera Reynosa-Río Bravo se ha convertido en un punto crítico para el robo de vehículos a cualquier hora del día. A pesar de la presencia de vigilancia por parte de las autoridades, los delincuentes continúan burlando la seguridad y perpetrando robos con armas de fuego.
En un incidente reciente que da muestra de lo grave de la situación, un comandante de tránsito local de Ciudad Reynosa fue víctima de estos criminales. El comandante se desplazaba en su vehículo, un Chevrolet Cruze blanco, cuando fue interceptado en el tramo del ejido Palo Blanco. Los delincuentes lo despojaron de su automóvil, su teléfono celular y otras pertenencias, dejándolo abandonado en plena carretera. Sin otra opción, el comandante tuvo que pedir un aventón para llegar a la agencia del Ministerio Público y presentar una denuncia por robo.
Este caso ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de todos los usuarios de esta carretera, incluidas las mismas autoridades. La comunidad espera que las fuerzas del orden intensifiquen sus esfuerzos para recuperar el vehículo robado del comandante y los muchos otros que han sido sustraídos en la zona.
La urgencia de acciones más efectivas se hace cada vez más evidente, ya que los radicados en Río Bravo que viajan a Reynosa todos los días por la mañana para ir a trabajar corren el riesgo de sumarse a las estadísticas de víctimas en esa carretera igual que los reynosenses cada que acuden al municipio hermano de Río Bravo.






