780 mujeres sin apoyo en Tampico. Urge reabrir el refugio para víctimas de violencia en el sur de Tamaulipas. —Hace dos años, Casa Violeta cerró sus puertas en el sur de Tamaulipas, dejando a 780 mujeres en el limbo legal y sin apoyo psicológico—. Este refugio, que ofrecía un espacio seguro para mujeres de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, fue clausurado por la administración estatal actual, creando un vacío en la protección y asistencia a víctimas de violencia doméstica.
Beatriz Rodríguez Tarabelsi, quien preside la comisión de Equidad de Género en el Cabildo de Tampico, explica que desde el cierre de Casa Violeta en la colonia Aurora de Tampico, se perdió el contacto con muchas mujeres que tenían denuncias por violencia doméstica. Estas mujeres, que confiaban en este lugar como un refugio seguro, ahora se encuentran desamparadas y sin el seguimiento necesario en sus casos.

¿Cuantas mujeres atendía Casa Violeta?
El cierre de Casa Violeta no solo implicó la pérdida de un refugio físico, sino también la interrupción de un vital servicio de apoyo. Durante su funcionamiento, Casa Violeta atendió a mujeres de diferentes municipios: el 55% de las beneficiarias eran de Tampico, el 35% de Altamira y el 10% de Ciudad Madero. En total, se recibieron 276 denuncias de violencia en un periodo de dos años.
El impacto de esta clausura se siente profundamente entre las mujeres que solían recurrir a Casa Violeta en busca de ayuda. Sin embargo, Rodríguez Tarabelsi mencionó que la confianza de todas las mujeres tenían en este espacio era importante. Es urgente que se reabra Casa Violeta o se establezca un nuevo refugio que ofrezca el mismo nivel de apoyo y protección.
Las mujeres de Tampico, Ciudad Madero y Altamira necesitan un lugar donde puedan sentirse seguras y recibir el apoyo necesario durante sus procesos legales y psicológicos. En tiempos donde la violencia de género sigue siendo un problema alarmante, la existencia de espacios como Casa Violeta es más crucial que nunca.





