En un giro inesperado, seis plantas industriales en el puerto de Altamira han tenido que detener completamente sus operaciones debido a una crítica escasez de agua. Mientras tanto, otras plantas en la región han reducido su actividad, aunque permanecen en alerta ante la posibilidad de un paro total.
Adonay Navarro Saad, presidente de AISTAC (Asociación de Industriales del Sur de Tamaulipas), señaló que de las 38 empresas miembros –que incluyen plantas industriales, de manufactura y de servicios–, la crisis hídrica está golpeando especialmente a las del sector petroquímico.

Las plantas industriales requieren grandes cantidades de agua para funcionar correctamente, y –ante la falta de este recurso– han tenido que cesar sus operaciones. Aunque normalmente solo paran una semana al año para mantenimiento, la situación actual las ha forzado a detenerse completamente.
De las 14 plantas industriales afiliadas a la AISTAC, seis están en paro técnico, mientras que las demás están operando a la mitad de su capacidad. Estas últimas han tenido que recurrir a procesos alternativos, lo que implica producir diferentes cantidades y tipos de productos. Sin embargo –a pesar de que la producción ha disminuido–, todas las empresas han logrado mantener a su personal sin realizar despidos.
Para hacer frente a esta crisis, los industriales están explorando diversas soluciones, como la implementación de programas de desalinización y mecanismos de evaporación para obtener agua no apta para consumo humano pero útil para la industria. Estas medidas –aunque prometedoras– no ofrecen una solución inmediata, ya que requieren tiempo y una inversión significativa.

Navarro Saad mencionó que el proyecto de desalinización necesita una inversión de cien millones de dólares. Este proceso incluye la adquisición e instalación de equipos especializados, lo cual tomará tiempo. A corto plazo, una de las propuestas más urgentes ha sido la posibilidad de comprar agua y transportarla por barco. Sin embargo, almacenar las 50 mil toneladas necesarias plantea desafíos logísticos significativos.
A pesar del paro total en algunas plantas y la operación reducida en otras, las empresas han encontrado formas de mantener a su plantilla laboral activa, asignándoles tareas de mantenimiento para asegurar su ocupación.
Aunque la situación es compleja, hay soluciones sobre la mesa que ofrecen una esperanza para las industrias de Altamira. La crisis hídrica no solo representa un desafío, sino también una oportunidad para innovar y adoptar nuevas tecnologías que podrían garantizar la sostenibilidad a largo plazo.






