En el Hospital Psiquiátrico de Tampico, la situación se ha vuelto insostenible para el personal y los pacientes. Debido a las condiciones en el hospital –sin aire acondicionado funcionando–, estar allí es extremadamente incómodo tanto para el personal como para los 42 pacientes que se encuentran internados.
Por este motivo, 207 trabajadores decidieron manifestarse para exigir una solución inmediata. Han comunicado que, si no se repara el sistema de aire acondicionado hoy, se verán obligados a detener sus labores. Las temperaturas dentro del hospital son insoportables, y la situación ha llegado a un punto crítico. Tanto así, que incluso los pacientes dependen de ventiladores y ventanas abiertas para mitigar el calor.
El sindicato ya ha informado al Secretario de Salud, Vicente Joel Navarro, sobre este problema. La empresa encargada –Trane– ha estado trabajando en el chiller, un equipo esencial para el enfriamiento del hospital. Pero aunque se hicieron esfuerzos hasta altas horas de la madrugada, se necesita un software específico para poner en marcha el núcleo del sistema. Hasta el momento, el técnico prometido aún no ha llegado, y el tiempo se está agotando.

De acuerdo con los comentarios del personal del hospital, el sistema de aire acondicionado ha estado fallando de manera intermitente durante varias semanas. Aunque se reparó hace poco, volvió a presentar problemas casi de inmediato. Considerando que no tienen el software necesario para su funcionamiento estable, la situación no ha mejorado como esperaban.
En la reunión de hoy estuvieron presentes Arturo Anaya Juárez –delegado del Sindicato de Salud sección 52– y Edith Reyna Gurrola –delegada federal de la sección 51 del SUSPET–. Ambos coincidieron en que es imposible trabajar bajo estas temperaturas extremas.
El personal también aprovechó la oportunidad para mencionar que en el hospital hay otras carencias –como la falta de personal–, pero insistieron en que la prioridad es reinstalar el sistema de enfriamiento en los tres niveles del edificio.
El personal del hospital está decidido a hacer todo lo necesario para garantizar condiciones adecuadas de trabajo y cuidado de los pacientes. Si no se toman medidas inmediatas, el paro de labores es inminente. Con esta demanda, tanto la comunidad como las autoridades están en alerta y esperando una solución rápida y efectiva para este problema urgente.






