En un giro inesperado durante una ronda de rutina en el Centro de Ejecuciones y Sanciones (Cedes) de Ciudad Victoria, las autoridades encontraron el cuerpo sin vida de un recluso en una de las celdas. Este hallazgo provocó una rápida movilización de las autoridades en el lugar.
Mientras realizaban su recorrido habitual, los guardias se dieron cuenta de la presencia de un cuerpo colgando e inmóvil en el módulo cuatro. Cuando se acercaron confirmaron que el recluso había fallecido –aparentemente tras haberse asfixiado–. A pesar de que los guardias inentaron reanimarlo, estos intentos de auxilio fueron en vano, pues el interno ya no mostraba signos vitales.

El incidente ocurrió dentro del Cedes, situado en la calzada General Luis Caballero –cerca del parque Tamatán–. En cuestión de minutos, personal de la Guardia Estatal y la Policía Investigadora se trasladaron al lugar para tomar control de la situación y llevar a cabo las diligencias necesarias.
Durante su recorrido, el jefe de celadores –quien prefirió mantener su nombre en anonimato– fue quien primero avistó el cuerpo suspendido en el aire. En el momento en el que se acercó, pudo constatar que el recluso ya llevaba varias horas sin vida, así que las autoridades procedieron a evacuar a los demás internos del módulo para asegurar la escena y recolectar evidencias cruciales.
Una vez que se recolectaron las evidencias y e estudió la escena, el cuerpo fue trasladado al anfiteatro para realizar la autopsia y determinar las causas exactas de la muerte. A través de este procedimiento también se podrá identificar al fallecido y decidir los pasos siguientes en la investigación. Finalmente –cuando la investigación termine– se notificará a los familiares sobre el trágico suceso, de manera que puedan reclamar los restos y proceder con los arreglos funerarios.






