Para comprender la terrible experiencia que están viviendo los habitantes de la colonia Roberto F García en Matamoros, Tamaulipas, solo hay que imaginar vivir más de 40 horas sin electricidad. Cansados de promesas incumplidas, decidieron tomar cartas en el asunto y bloquearon la calle Durango –entre Canales y Ocampo–, así como la entrada a las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Su demanda es clara: necesitan que les instalen el transformador que se averió hace varios días.
Según los manifestantes, la falta de luz no es un problema reciente, sino que llevan más de diez días sufriendo fallas en el suministro eléctrico. Esta situación no solo ha afectado su rutina diaria, sino también su bolsillo. Alimentos, medicinas y electrodomésticos se han dañado, y eso no es algo que puedan seguir soportando.

Leonor Mendoza, una de las afectadas, contó con preocupación su situación. Su hermano –que depende de insulina diaria– es una de las personas más perjudicadas. De acuerdo con Leonor, aunque todos están desesperados, su hermano –con su salud delicada– está mucho peor porque la insulina que guarda en el refrigerador ya no sirve, y la incertidumbre aumenta.
Martha Rodríguez –otra vecina–, compartió su frustración, exprensando que el lunes fueron a las oficinas de la CFE y les prometieron que el martes por la mañana llegaría el transformador. No obstante, pasó el mediodía y no llegó nada, así que decidieron bloquear los accesos. Martha añadió que les pidieron esperar dentro de las oficinas para no ser vistos protestando, pero ellos no quieren esconderse, quieren que todos sepan que están exigiendo su derecho a una vida digna.
Actualmente la comunidad espera que su acción sirva para que la CFE cumpla con su promesa y restablezca el suministro eléctrico. La espera desespera, y la paciencia tiene un límite –como ya lo han demostrado–.






