Ciudad Victoria, Tamaulipas. 10 de Enero del 2024
¿Te has preguntado alguna vez por qué tu gato decide iniciar un concierto de maullidos en plena oscuridad?. El enigma de los maullidos nocturnos ha desconcertado a los dueños de gatos durante generaciones, generando preguntas sobre lo que realmente intentan comunicar en esas horas enigmáticas.
Desde antiguos instintos hasta necesidades básicas, hay más en esos maullidos nocturnos de lo que parece a simple oído. El Dr. Mikel Delgado, experto en gatos de Rover, destaca que los maullidos son parte de un complejo «vocabulario» felino diseñado para captar nuestra atención.
Razones comunes detrás de los maullidos:
1. Instinto crepuscular: Contrario a la creencia popular, los gatos no son nocturnos, sino crepusculares. Los maullidos pueden ser una solicitud de juego o comida, especialmente durante las primeras horas de la mañana. El Dr. Delgado sugiere sesiones de juego nocturnas para calmar su energía.
2. Sobreestimulación: Los gatos sobreestimulados pueden volverse más expresivos. Identifica la fuente de estrés y reduce la interacción. Juguetes con hierba gatera o CBD para mascotas pueden calmar a un gato sobreestimulado.
3. Tiempo de juego y atención: La falta de estimulación puede llevar a maullidos nocturnos. Ofrece un ambiente enriquecedor con juguetes y actividades. Evita reforzar el maullido como solicitud de juego.
4. Territorialidad: Los maullidos pueden ser una advertencia territorial. Usa feromonas calmantes, proporciona espacios seguros y estimulantes y evita situaciones estresantes.
5. Apareamiento: Gatos sin esterilizar pueden aullar en celo. Identifica señales como cariño excesivo, pulverización de orina y busca soluciones, como la esterilización.
Factores ambientales:
Cualquier cambio en el entorno puede causar estrés y ansiedad, provocando maullidos. Evalúa los cinco pilares del bienestar felino y ajusta en consecuencia.
Cuidado para la salud:
Entender los maullidos de tu gato y abordar sus necesidades es crucial para su bienestar, descartando problemas de salud como problemas de tiroides, renales, artritis o disfunción cognitiva. Consulta al veterinario para opciones de tratamiento y asegura un entorno adaptado a su bienestar.






